Se dice que contar las veces que sale la palabra “Barcelona” en esta película es como contar los guijarros en la playa.

Qué momento tan hermoso suspendido en el tiempo de conversación al pie de la escalera.

Gandhi, el papa y Lady Di en la galería de héroes. El museo de cera es el mejor lugar posible para tener una conversación importante cuando te recoges el pelo con ese coletero que haría enarcar una ceja a Carrie Bradshaw.